Corriendo regresa Centeno desde el interior de la selva con un cuerpo entre los brazos. Es el cuerpo sin vida de un niño, un niño sin ojos.

Cuando llega a la comunidad lo ubica, con suavidad, en el piso. Las mujeres dejan sus quehaceres diarios y forman un círculo alrededor de él. Una de ellas se acerca al centro y abrazada al cuerpo inerte, llora mirando el cielo, hoy azul y sin nubes. Las lágrimas se mezclan con los restos de yuca que aún corren entre sus encías.

Por la carretera, una nube de polvo se acerca. Los hombres, avisados por Centeno, han dejado las herramientas y se unen al círculo. Uno de ellos examina el cuerpo. Los párpados caen sobre el hueco cadavérico. Descubre, además, un par de cortes en la espalda y un gran tajo que divide el cuerpo en dos, desde el pecho hasta el ombligo.

Las mujeres lloran abrazadas a sus pequeños. Con índice y corazón, los hombres pintan dos líneas paralelas en su rostro. Rojas como la sangre. Agarran lanzas, escopetas y machetes y se adentran en la selva, guiados por Centeno.

La búsqueda se demora hasta el anochecer, mas nadie huye de los nativos en su propio hábitat. En un campamento modesto escondido entre los árboles sorprenden a los gringos. Son dos: una mujer de tez blanca y pelo rubio, un hombre canoso de ojos claros. Revisan entre sus pertinencias y encuentran material médico ensangrentado. Dentro de una caja que mantiene el frío descubren corazones, ojos y riñones.

A los gringos sacaojos les cortan el cuello. Los cuerpos de piel blanca quedan abandonados, a merced de los caprichos de la selva. Los órganos regresan con ellos. Mañana serán devueltos a la tierra, junto a sus dueños.

Pangoa, Perú

Dibujo de Eloy Espiritu Sharite


4 Comentarios:

  1. Anónimo dice:

    Ondia Marta, que bèstia, se m'ha encongit el cor. Ben explicat .Cuidat.Un petó.
    Carme

  2. Gràcies mama. Sí, ben trist però fins a les comunitats natives arriben els traficants d'órgans o sacaojos, com en diuen aquí. Petonets!

  3. Carles dice:

    Que fort i trist a la vegada. Una molt dura realitat. Cuida't molt Marta. T'estimo


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